miércoles, 10 de enero de 2007

clasificacion

CLASIFICACIÓN

Se describieron alrededor de 20.000 especies de gusanos planos, ubicados en tres clases:


Clase Turbelarios

Gusanos planos de vida libre, son de pequeño tamaño y algunos incluso microscópicos, con el cuerpo cubierto de cilios vibrátiles para su locomoción. Son acuáticos y terrestres.
Tienen aparato digestivo sin ano y boca ventral con faringe extensible.
Algunas especies poseen ojos simples.
La capacidad de regeneración de los platelmintos hace que en cada trozo que se divide una planaria originará un individuo completo y si se secciona la cabeza, cada una de las mitades regenera la mitad restante.
Algunos ejemplos: Planaria Bipalium, un turbelario gigante de agua dulce.


Clase Trematodos

Son gusanos planos, todos parásitos, de hasta algunos centímetros de longitud.
Su cuerpo, a veces cilíndrico, está provisto de ventosas o ganchos de fijación, con lo que se sujeta al huésped parasitado.
Su metamorfosis es complicada y necesita parasitar en dos o tres huéspedes para completar su ciclo.
Los trematodos más conocidos son la Schistosoma y la Fasciola hepática o "duela del hígado", que ocasionan enfermedades a veces muy graves.
La Schistosoma mansoni o Bilharzia es el parásito que produce la biltrarziasis o esquistosomiasis, enfermedad que ocasiona en el hombre trastornos intestinales y cardíacos, anemia, lesiones en el hígado y puede provocar la muerte.
Está difundida en las regiones tropicales, donde se calcula que la padecen más de diez millones de personas.
En estado adulto invade el aparato circulatorio, digestivo, respiratorio, etc.
La duela del hígado o Fasciola hepática es un platelminto parásito que ocasiona una enfermedad llamada distomatosis hepática, que provoca un proceso crónico e inflamatorio del hígado con trastornos digestivos y de nutrición.
Causa estragos en las ovejas y otros animales domésticos e incluso ataca al hombre si consume verduras contaminadas con sus huevos.

Clase Cestodos

Son gusanos platelmintos o planos, parásitos, que viven de adultos en el interior del cuerpo de sus huéspedes.
No poseen aparato digestivo y se alimentan por absorción a través de su piel.
Están formados por una cabeza o escólex, con ventosas y a veces armada con ganchos con los que se fijan a las paredes del organismo.
Su cuerpo es una sucesión de anillos o proglótidos que pueden llegar a medir entre 5 y 10 metros de longitud.
Cada uno de los anillos posee un aparato reproductor hermafrodita completo, que una vez maduros se desprenden cargados de huevos.
Existen numerosas especies de cestodos, pero las más conocidas son la Tenia solium o solitaria, la Tenia saginata y la Tenia equinococus.
Ciclo de la Tenia solium o solitaria
El cerdo ingiere, entre los alimentos, huevos de tenia expulsados en las heces de personas infectadas.
En su interior, los huevos originan larvas que atraviesan las paredes del intestino y se enquistan en forma de cisticercos en su carne, que al ser ingerida por el hombre sin estar suficientemente cocinada puede ser parasitado.
La Tenia equinococus
Más peligrosa que las anteriores es la Tenia equinococus transmitida por el perro.
Los huevos expulsados en las heces del perro pueden ser involuntariamente ingeridos por el hombre y pueden provocar el terrible quiste hidatídico.
Este crece en el hígado, cerebro, pulmones, etc, de forma desmesurada, lleno de vesículas, que de producirse su rotura puede ocasionar la muerte.
Es una enfermedad endemica del valle del Ebro.